lunes, 21 de septiembre de 2009

Cuando ya sólo quede mirar a atrás‏

Cuando ya esté viejita viejita y parezca una pasa arrugadita me gustaría poder sonreír por todas las cosas aprendidas.

Me encantaría estar rodeada de nietos amorosos que ansíen pasar un día con su abuela. Me gustaría caminar por un parque y que cuando me siente en un banco a descansar vea llegar a mi esposo -ahora un viejito cabeza blanca- con 2 helados!, que se siente a mi lado y me diga que me ama como desde el primer momento en que supo que me amaba!

Me encantaría reírme de todas las locuras del pasado! Llorar por aquellos que ya no están y recordarlos con inmensa alegría.

Quisiera no tenerle miedo a la muerte y poder aceptarla con una inmensa paz interior.

Pero por sobretodas las cosas, lo que más desearía, sería -sin duda alguna- poder retroceder un instante a ese momento en el cual la palabra felicidad se queda corta! Aquel momento donde creía que mi vida era un sueño, sólo por el placer de revivirlo y conservarlo como último recuerdo antes de morir...

No hay comentarios:

Publicar un comentario